Es inevitable enamorarse de los cuentos y los finales felices, pero aquellos, sólo son historias sin acabar.
Seguidores
sábado, 11 de diciembre de 2010
Dicen que enamorarse es un acto reflejo. Algo que no se puede aprender, ni controlar...como el respirar. Yo..no creo que sea así. Yo he tenido que aprender a querer. Y lo hice con el mismo miedo y la misma excitación, que una niña de cinco años patinando por primera vez en una pista de hielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario